Amenazo con todo lo que sueño;
una vieja máquina de escribir
que me robe tiempo de volver
una última vez contigo…
Sé que nada cambiará la latencia
inesperada ni el auxilio
que durante tanto tiempo
fue llegando a mí
de modo diferido.
En forma alguna
nada ha cambiado desde entonces,
«entonces» como propósito-enmienda
de revivir (inanimado)
viejas pasiones, sentencias y tradiciones
ásperos caminos cuidados de la contradicción
presencias que conviertan el estadio en la belleza
la belleza que nos preserve frente a la magnífica traición
de la aventura, y la promesa siempre fértil, no de mejores
días, tratos o negociados, sino simplemente de nuevos días,
nuevos tratos, no mejores.
Sueño con la amenaza
de una máquina de escribir
el tiempo que no se ha ido
y me roba la vieja idea
de volver contigo
una última vez…