Jose ha llegado hasta aquí
prácticamente solo.
Para que entendamos la soledad;
No es un abertura en la montaña
limítrofe a la oquedad buscada,
no es un mar océano en un tránsito inconmensurable
de corrientes, disciplinas y vorágines,
no es un año bisiesto en un febrero melancólico y nostálgico
por un carnaval elegido en marzo
ni siquiera es un poderoso vacío
con un espacio detenido
en la propensión de la luz.
Llegar hasta aquí me ha costado;
percepción de realidad
contacto físico
silencio por anacronía
búsqueda frente a hallazgo
falsas emociones
y quimera de una realidad
que es porcentualmente verdadera
en el límite umbral de mi sentido
y sensibilidad.
Casi nunca compartido.
Pero asumo que como habitante inhóspito
de este lugar tan a mí adherido
no puedo sino hacer honor de mi carácter
y reivindicarme como caminante y camino
pero sobre todo como responsable de mi voz
garante de mi silencio y certeza no exclusiva
de continuidad.
Sigo un camino
voy por él desde hace tantos años
que mucho he perdido
aunque he ganado todo.