en las cosas materiales que se aman
y devienen hacia el tiempo.
Se apartan los desarrollos de las ideas
y así se difumina la necesidad de pertenencia
o peor aún, la necesidad de su exigencia.
Tierras, eras, ejidos, terreras,
comunales, glebas, labrantíos…
Creer en el orden imperativo de la finalidad
que nos pertenece una parte del universo
por el título de propiedad que se establece.
Hay un inicio en la conquista
del hombre.
Saber que la conquista es en parte
una parte de la guerra.
Y tener presencia
en una parte de la tierra
que como muestra de nuestro paso
dejemos su (in)herencia.