En los idiomas que habitas
y en la reconstrucción de un alma
percibe la composición exacta del valor que tienen
las sonrisas y los días
que no llueve.

Satisface el cumplimiento con la deuda
de quien no transmite afección
sino cadencia y pulso

El silencio de tu nombre
no esquivo
la línea difusa de un alma que no permite
la disputa un día más,
dispuesto a la alegría
que conviene el crecimiento
dispuesto al destino
siempre aparente y fugaz.

Un hombre cansado, descansa
Un hombre prevenido desvive el momento
buscando el hilo para anudarlo todo
la costura que se rompe expande el universo.

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