Y cierro las puertas
por si se abren las ventanas
pero no entra la desesperación
ni el desarraigo
tampoco la verde ilusión.
He vuelto a poner jazz en el equipo de música
y eso descarta la contemplación del horizonte
ya no estoy dispuesto
ni abierto a la oferta y la demanda
Así que nena, si alguna vez me oyes hablar
acerca de lo bien que suena el último disco
de Juanes o de Eros Ramazzotti,
no pienses que se me ha fundido la última neurona
que me queda
aprovecha la coyuntura y decide si es el momento
propicio para sacarme una cita, una sonrisa o
quién sabe…
Cierro la puerta
y no entra nadie.