En la fábula
en la mentira
en la estrategia de la no estrategia
habita un romántico ideólogo de posibilidades
y de prohibiciones. Un herido grave por las fechas,
un pronto olvido, un olvidado en el funeral,
un recurso gratuito para las proposiciones,
para la indignidad.
Ven a mí
ven a mí
ven a mí
Susurran en la ausencia los inolvidables.
No podré hacer pretexto de esta vivencia.
Duele demasiado como para recordarlo.
Ahora sólo quiero dormir
sólo quiero dormir
y sólo quiero despertar.
He decidido que puedo renunciar a todo
que quiero renunciar a todo
si es el todo lo que me espera.
Si el vértigo no me suicida
no lo hará el recuerdo ni la presencia.
joder, qué emoción.. Es una preciosidad.
Me gustaMe gusta