Ellas: «quiero que me hagan reir»
Nosotros: «que tengan sentido del humor»
Ellas: «que sea sincero»
Nosotros: «que sea extrovertida»
Ellas: «que lo haga todo»
Nosotros: «que ayuden un poco»
Ellas: «que sea valiente»
Nosotros: «que no tenga miedo»
Y así hasta el infinito para desmontar el mito falso de la lucha de géneros.
El mismo miedo
la misma desesperanza
idéntica desorientación;
hacia dónde el primer paso
y cómo la primera mirada,
de qué modo la primera conversación…
y dejarse ir, aplazar el esfuerzo para el mañana.
Ya sobrevendrá un domingo más luminoso,
«no quieras resolver tu vida en 5 fines de semana»
me exhortan los estudiosos.