que luego cada uno presienta su versión como la correcta.
Que sólo nosotros actuamos con sinceridad en cada momento,
tomando las decisiones coherentes a las circunstancias
mostrando toda nuestra benevolencia
pensando en el prójimo antes que en nosotros mismos,
y actuando de buena fe, por encima de todas las cosas.
Luego el resultado es desigual
y advierte de denuncias, engaños y protestas (que es una licencia).
Lo que está descrito como hoguera de vanidades,
no son más que mecanismos de autodefensa
para soportar el egoismo.
No ya el ajeno, sino el propio.
Solidaridad, caridad, ayuda social, ONGs,
todas ellas excluidas sempiternamente
del objetivo culmen; «conquistar el universo»
(de la amada o de la pareja)
ja jaa jaaaa
El amor definitivamente está reñido
con las buenas formas y el respeto mutuo
de las reglas del juego. (que nunca fue)