Carnaval

Carnaval suena Carnival en otros idiomas, que a su vez se asemeja a Caníbal.
Es entonces cuando nos ponemos máscaras,
o nicks absurdos con significados irrelevantes.
Para devorar todo a nuestro paso, para ser quienes no podemos ser,
quienes nos gustaría.
Mientras suena Poor Leno, que es una canción que me eleva
siento desesperanza por el anonimato,
siento tristeza por el proyecto individual,
por la mecánica sistémica imperante.
Estoy aquí solo, como podría estar acompañado por vosotros
pero seguiría estando solo
porque al final del día no puedo compartir mi gran verdad
o mi gran mentira
mi historia, mi vida,
porque no formamos parte de un proyecto conjunto,
no somos un ente social
y mi felicidad no engendra felicidad excepto en casos puntuales
y vuestra felicidad no germina en mí,
porque la capa aislante dura exactamente el tiempo
que transcurre entre mi desinterés y vuestro desconsuelo;
una canción de amor, un beso entrecortado, un anuncio de publicidad.
Y así esperamos confundidos, a saber quién dará el paso
antes incluso que decidirnos por algo más o menos trágico.
El suicidio o el descrédito a este modelo.
Pero yo tampoco daré el primer paso,
aun estoy esperando a tener un colchón de éxito
o capacidad relacional, para afrontar las dificultades al proceso.
Ser otro, vivir en otro, encontra una máscara más adecuada
para mostrarme tal y como quiero ser.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.