acabo de abrir un yogurt
con fecha de caducidad en unos días vista
y todo esto no tendría sentido alguno,
si esos días que faltan no me condujeran
a la fecha que me vio nacer
y regresa.
Pero hoy no seré nuevamente nietzscheano,
basta ya de eternos retornos.
El yogurt a mi estómago
y la fecha de caducidad
con el reciclaje de envoltorios.
Preludio versus Parábola.