Devorar tu rostro

y es entonces cuando pretendo todas las respuestas del globo.
Esparcidas como óvulos fecundados en un útero eterno.
Dispuestas a revelarme la condición humana de mi especie.
Deglutir en definitiva, o sin definitiva, todos los textos dispuestos esta noche.
Y si llego resuelto a confirmar nuestra supremacía como especie,
no es sino una terrible angustia comprobar, que efectivamente,
el único que regresa a la querencia inútil del proceso
es aquél que antaño se apresuraba en confirmar su pertenencia al cuerpo diplomático…
en definitiva; devorar mi rostro.

2 comentarios en “Devorar tu rostro

  1. Bueno entonces me decias que te fuiste a dormir sobre las tres cuando yo me fui, entonces esto quiere decir q a la cuatro y veintidos de la mañana en sueños escribiste esto. Me gusta pero como siempre tan complicado.

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  2. Está bueno, pero no me gusta eso del cuerpo diplomático.. Es tan primitivo que no sé, me suena raro eso del cuerpo diplomático a tí. Hola Sofía, yo soy María. No nos conocemos creo. Yo soy una de las compañeras auditivas y orales de Jose en la facu. Pues eso, encantada.

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