Cascarón de huevo

Se confunde tantas veces y luego rectifica, pide perdón y ordena o desordena lo imposible, que es un verso indefinido.
Y pone ojitos, y carita de gata relamida, de muñeca de porcelana triste, de oso amoroso querido, de peluche antológico en definitiva.
Y así una vez tras otra, tras otra vez, una vez más.

Para luego resolver los momentos de mayor dificultad, con frases como;

-Es que no puedes dejarme por cosas así, yo siempre seré cascarón de huevo para tí.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.