o regresar.
No encuentro esa percepción ahora.
Como cuando podía volver a otro tiempo que no me hacía daño.
O cuando podía volver a otro tiempo que me hacía daño y compararlo con el actual,
para sentirme grande.
Es la cicatrización absoluta de una fractura traumática.
Cumplir 10 años al frente y seguir vivo, desde los primeros momentos vulgares de la adolescencia hiriente.
Y me miro en el tiempo, casi alcanzar los 26 años
y volver antes de ayer, en autobús (las grandes revelaciones se producen en él)
para recordar mis tiempos matemáticos con un recuento;
«dentro de poco cumpliré 25»
Pero ¿cómo? si nací en el 80.
Y descubrí el eterno retorno
o el error de cálculo.
Existe 1 año de pérdida en todo proceso
de la existencia adolescente. (cuando no son más)
Y ahora me afano en construir realidades
a partir de elementos olvidados
para recuperar poco a poco el trayecto hacia los 26.
Y no sentir que un año de mi vida se ha diluido.
Pero observar que a los ojos de los demás,
sigo siendo eminentemente joven.
Y ya no soy profundamente imbécil.