es que la inspiración no es más que trasnochar hasta las 4:26 de la madrugada, sabiendo que al día siguiente te esperan obligaciones inexorables para la conclusión positiva de tu vida profesional. Pero que por motivos de fuerza mayor necesitas comunicar al mundo la parte poética de tu mundo, para una mejor comprensión de tu papel en la obra.
Las explicaciones líricas siempre me han parecido la mejor opción.
Pues al final todo se reduce a información, ya sea de uno mismo, del otro, o del global en la ecuación: ell@s y nosotr@s.
Están ocurriendo cosas.
La inspiración no es más que estar aquí hasta las 4:30 de la madrugada para contarlo en público.
Reconozco pues que no es siquiera un talento.
Es más bien una obcecación por la comunicación y por el improbable éxito.