Allá va una metáfora

Es muy extraño.
Resulta casi enfermizo.
Poemizar tu vida constantemente.
Diariamente pensando; ¿cómo quedará esto en un poema?
¿conseguiré algún verso de esta escena?
Por allí viaja una metáfora imposible.
Y aparecen lentamente fragmentos de una vida relatada
de una vida poemizada.
Que ya no sé lo que es vida y lo que es poema,
cuando se confunden tristemente
o porque mi memoria no recuerda si no está escrito
y luego recuerdo que el escrito es una exageración
una versión subtitulada del original.
Pero no tengo otros documentos, otros testigos que corroboren lo que he sido.
Y me queda esto, nada más.
La impresión nada rentable de cuatro días felices y tropecientos tristes.
Según está escrito.
Y luego, recordando los versos de Gil de Biedma, se me viene a la cabeza la frase;
«Si no fueras tan puta»
Y la recuerdo así, triste, acomplejada, tarada, enferma, suicida, cancerígena.
Todo lo que nunca he sido y en lo que poco a poco me convertí.
Así que he aquí el documento donde me pongo por testigo;
«Te abandono en este preciso instante»
No más victimismo,
no más venganzas,
no más traiciones,
no más cadáveres.
Sólo yo poemizando acerca de mi vida, pero nunca triste.
Lo que nunca he sido.
Y tú, por primera vez, a mi servicio.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.