He perdido la concentración

o más bien he perdido la cordura.
Porque no puedo concentrar mi cerebro en una única mujer que acapare todos mis sentidos.
Me he vuelto un animal primario, completamente tribal y salvaje.
Un individuo amoral. Un personaje de ínfulas polígamas, claramente influenciado por la clase semanal de Antropología.
Y no puedo dejar de pensar en;
Aquella chica del autobus
O en la belleza noruega de antaño
La azafata de congresos que sonreía fugazmente
En mi primer año y la clase de poesía española y ella sentada 2 o 3 asientos…
La chica que dice de mi que tengo una voz bonita y que ella no sabe que yo se…
La belleza inconfundible de diversas erasmus…

La mayoría de las veces no llego a aprehender sus nombres, quizá por ello todavía me concentro en el nombre que mejor me sé.

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