o más bien descubrimos que después de tanto tiempo postergado y detrás de la máscara que he utilizado, estaba yo. Sólo que a modo de coraza construí tropecientas capas inermes y lo peor de todo era demostrarme día a día que era peor que entonces y día a día comprobar que gustaba más que entonces.
Analizando capa a capa he descubierto que la cobertura utilizada no era del material más apropiado. Utilizando una metáfora culinaria diré que soy gelatina (no créme broulaié) sólo que recubierto por infinidad de tipos y variedades de chocolate.
Aunque alguna que yo me sé llegaría a afirmar que nunca fuí gelatina, y sí el humus que se alimenta del pus que vive en el musgo… (los que sabéis de lo que hablo me entenderéis)